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Mons. Juárez: Para resucitar con Jesús, primero hay que morir a ciertos aspectos personales

Iglesia Viva 18.04.11.-  Domingo de Ramos y la Iglesia se predispone a empezar la Semana Santa con la entrada triunfal del Señor Jesús a Jerusalén como Rey y Señor del Universo. Desde la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús en la zona de Villa Dolores, Diócesis de El Alto, Mons. Jesús Juárez, Obispo de esta ciudad presidió la celebración con presencia de niños, jóvenes y personas mayores que se prestaron a participar del Domingo de Ramos.

En su homilía Mons. Juárez destacó la voluntad de las personas para participar del triduo pascual en esta semana. Además, exhortó a la liberación de los pecados, a abrir el corazón y cambiar de vida. Tratar de imitar las obras de Jesús ya que Él dio la vida eterna a todos y cada uno del pueblo de Dios, debe realizar la misma peregrinación que hizo el hijo de Dios, quien se hizo pequeño.

Con los acontecimientos ocurridos en los últimos días, animó a los fieles a rezar por Bolivia y pedir a Dios la fuerza y compromiso para trabajar por el progreso y bienestar de todos nuestros hermanos, al mismo tiempo pedir fraternalmente que todos compartan dones, riquezas que el creador ha puesto en nuestra querida Bolivia.

Conmemorando la entrada a Jerusalén, hoy, el Obispo de El Alto exhortó celebrar la Pascua con Jesús. “Que es el paso de la muerte a la vida, del pecado a la gracia, de la esclavitud a la libertad al igual que el pueblo de Israel pasó por mar rojo salvado por Jesús llevado hasta la montaña santa para hacer la nueva alianza, alianza que hemos escuchado en la pasión: tomen y beban, tomen y coman este es mi sangre, sangre de la nueva alianza que va a ser derramada por el perdón de sus pecados”.

Continuando con su homilía, relató que Jesús hizo una gran peregrinación de Galilea a Jerusalén para morir y para que todos tengamos vida eterna, igual debemos hacer una peregrinación. “Jesús siendo Dios se anonadó se hizo pequeño, se hizo hombre como nosotros, para que podamos tener la naturaleza divina, para que participemos de sus divinidad y por eso la gloria de Dios es para que le hombre viva en plenitud nos decía San Irineo”.

Incitó que para realizar esa peregrinación hacia la vida divina, primero tenemos que morir a muchas cosas, empezando por nuestra soberbia, egoísmo y otros vicios que cada uno puede encontrar en su personalidad, descubriendo un balance de vida cristiana a lo largo de esta semana, recordaremos que el único Dios es nuestro padre Dios. Enfatizó que el hombre no puede endiosarse y no puede sustituir a Dios por más que cree muchas técnicas para el progreso. Todos somos hijos de un mismo Padre por el bautismo y por tanto todos somos hermanos.

Destacó que en esta eucaristía, tenemos que rezar por Bolivia para que podamos compartir los dones, las riquezas que el creador ha puesto en nuestro país. Se refirió a  que ya no haya mas pobres sino que todos nos acerquemos, “el que tiene mucho de al que tiene menos, y el que tenga menos también de la alegría de su fe, la esperanza de salir de su pobreza y sobre todo esas ganas de crear una Bolivia en comunión y unidad libre de toda pelea, división, enfrentamiento”.

Mons. Juárez, lamentó los últimos acontecimientos de enfrentamiento vividos a raíz de los bloqueos y dijo que no podemos permitir, en semana santa, “en estos días santos haya hermanos bolivianos que se sigan enfrentando, que haya esas cosas que estamos viendo, hasta derramamiento de sangre, basta ya, por favor digamos hoy a Jesús en su entrada triunfal a Jerusalén que queremos ser una sola familia, y en una familia hay amor, perdón, reconciliación y esto nos invita el Señor en estos días”.

Pidió mucho ánimo a la consigna que tenemos, referente a que Jesús desea celebrar con nosotros en esta semana santa la Pascua. “Y es el paso de la muerte, pecado, opresión a la verdadera libertad y eso es lo que quiere el Señor que haya hombres y mujeres alteños libres que nadie se sienta esclavo porque todos somos hermanos e hijos del mismo padre Dios”.