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Diócesis de El Alto, una iglesia viva que acompaña a las comunidades de la ciudad y el campo

Sistema Maná 7.9.09.- La diócesis de El Alto ha celebrado un aniversario más recordando su erección como jurisdicción eclesial, el vicario de esta diócesis, Pbro. Justino Limachi comenta el espíritu que se sintió en este marco de celebraciones por los quince años.

El vicario de la Diócesis de El Alto comentó que las actividades de la diócesis en el marco de las celebraciones  de sus quince años se han caracterizado por ser signo de agradecimiento a Dios por todas las bendiciones recibidas en este tiempo. 

 Las actividades del aniversario se han  desarrollado a lo largo de todo el mes de agosto concluyendo el día 29 con el lanzamiento de la misión permanente  y el  envío de los animadores misioneros a las diferentes parroquias y vicarias.

  Otro aspecto que se ha marcado fuertemente durante el mes de agosto fue el tema de la formación en las parroquias  con encuentros, retiros, reflexión y momentos de oración sobre el caminar de la diócesis durantes estos quince años.

  El 28 y 29 de agosto la diócesis de El Alto vivió una verdadera fiesta de iglesia, "realmente se ha podido vivir en plena comunión eclesial entre las comunidades de la ciudad y del campo con sus cantos autóctonos, sus oraciones, el encuentro entre hermanos y el ser testigos de la acogida que las parroquias de la ciudad han dado a las parroquias del campo", señaló.

  El padre Limachi comenta que el aniversario celebrado en la diócesis ha permitido sentir una iglesia que esta viva, esto sin duda anima a continuar impulsando el trabajo pastoral en las comunidades de la diócesis pese a los contratiempos que se presentan, también ha ponderado como  regalo de Dios la ordenación de  tres diáconos, al respecto el vicario recordaba que cuando se erigió la diócesis en agosto de 1994 se comenzó con ocho sacerdotes bolivianos y a la fecha se cuenta con cerca de 50 sacerdotes bolivianos, la mayoría jóvenes que están en sintonía con el trabajo que se impulsa en las comunidades. "Agradezco al Señor porque nos ha permitido vivir  estos quince años,  porque nos ha permitido renovar nuestra fe y tomar el impulso para seguir adelante".