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XV Aniversario de la Diócesis de El Alto

31/08//09 Maná. Este fin de semana la diócesis de El Alto vivió momentos importantes en el marco de las celebraciones por su décimo quinto aniversario. La eucaristía principal se celebró este sábado 29 de agosto en la catedral de Collpani, la celebración que fue presidida por Mons. Jesús Juárez, Obispo de la diócesis expresó en su homilía  su profundo agradecimiento al Dios de la Vida por el camino recorrido que otorga  mucha esperanza para continuar caminando a futuro.

1. Ven la cara de felicidad en su hermano Obispo, son quince años de la diócesis, un comienzo que nos da mucha esperanza para continuar hacia los veinticinco, cincuenta y otros años más.

2. La palabra de Dios que ha sido proclamada esta tarde es lo que nosotros vamos a realizar y está iluminando los acontecimientos que nos han convocado. Para celebrar el décimo quinto aniversario de la creación de nuestra diócesis de El Alto hemos respondido a la llamada del Señor y aquí está la vicaria del altiplano norte con un futuro diacono, la vicaria del altiplano sur con otro diacono y la vicaria de la ciudad de El Alto con otro diacono.

3. Por su presencia y este regalo del Señor que nos hace en estos quince años, muchas gracias a Dios que nos ha reunido y nos ha convocado y nuestra gratitud por este regalo tan hermoso.

4. Nuestro sentido profundo de fe nos lleva a confesar que Dios es quien guía a esta Iglesia particular para que en comunión con la Iglesia universal frente a una sociedad divida por intereses particulares en medio del odio y de envidias, de soberbia, egoísmo, insultos, indiferencias, injusticias y falta de solidaridad nosotros seamos testigos de amor y de acogida, constructores de paz y de unidad, facilitadores para que el perdón venza al odio, la misericordia y la comprensión a la venganza, la verdad a la mentira, la transparencia a la corrupción y por eso hemos orado para ser una comunidad eclesial con cuatro características fundamentales y necesarias para estos días.

5. Una comunidad unida en el Señor porque debemos dar testimonio de unidad para que nuestro apostolado sea creíble y que también el Señor Jesús sea creído como salvador de todos.

6. Una comunidad llamada a la santidad porque nuestro Padre Dios es Santo.

7. Una comunidad que se llama católica porque esta abierta a la universalidad y no excluye a nadie y tiene en su corazón una preferencia por los más pobres, por los mas humildes, por los mas sencillos, por los más alejados.

8. Una comunidad que es apostólica enviada por Jesucristo para que seamos discípulos-misioneros llevando adelante la misión que el Padre entregó a Jesucristo el Señor.

9. El ser una comunidad unida, santa, católica y apostólica como hemos orado en la oración es nuestra identidad y también vamos a actualizar la primera lectura que ha sido proclamada en aymara y con la ordenación diaconal de estos tres jóvenes la palabra de Dios nos da el criterio para seleccionar a estos jóvenes.

10. Hombres de buena fama, llenos de sabiduría y Espíritu Santo y los testimonios que hemos escuchado hace poco quiere decir que los tres  son personas de buena fama que se dejan guiar por el Espíritu Santo y en este sentido serán llamados a cumplir la tarea fundamental de atender la mesa y a las viudas como hemos escuchado en la Palabra.

11. Ellos se dedicarán a la promoción y evangelización mediante su actividad pastoral como escuchábamos esta mañana en la presentación de la carta pastoral.

 Misión Permanente

12. La diócesis de El Alto aceptando el reto de la Iglesia Latinoamericana y de la Conferencia Episcopal Boliviana estamos constituyéndonos en iglesia en estado permanente de misión  de tal manera que  si nuestra identidad debe manifestarse en la unidad, en la santidad, en la  catolicidad, en la apostolicidad nuestra vida tiene que ser la misión.

13. Como bautizados somos misioneros y como misioneros debemos sentirnos en primer lugar  amados por el Señor, elegidos por Él, enviados a esta tarea de anunciar que la salvación, el Reino de Dios esta en medio de nosotros. Para ello antes de ser misioneros debemos tener ese encuentro personal con Jesús que como decíamos esta mañana nos mira a los ojos porque nos ama nos transforma y nos convierte a El.

14. En ese sentido nosotros no podemos ser mayor o superiores al Maestro pero si, como dice la palabra, si nos dejamos guiar por Él cada vez nosotros nos pareceremos más al Señor.

15. Esta mañana hemos meditado el lema de la misión: Discípulo-Misionero escucha, aprende y anuncia y ojala que nosotros hagamos nuestro para ser discípulo-misionero poder escuchar, aprender y anunciar necesitamos una mística de entrega, servicio, desintereses y trabajo por el Reino y no esperar recompensa alguna. Solamente saber que estamos en las manos de este Señor que nos envía y que la providencia sea la que acompañe a sus misioneros.

16. Confianza enorme en el Señor para anunciar el Reino que está en medio de nosotros y que está creciendo, el Reino de viuda, de verdad, de santidad, gracia, justicia y paz, valores que el Papa Benedicto XVI  ha expresado en su ultima carta encíclica, carta que presentaremos públicamente a toda la ciudad de El Alto el día 22 de septiembre.

17. Queridos animadores misioneros gracias por su compromiso y decisión de ser esa especie de levadura en las parroquias  para que en unidad y bajo la responsabilidad de los párrocos cada parroquia forme esos grupos de misioneros que vayan casa por casa llevando el tríptico de la misión para fortalecer la fe y el compromiso de ser esos hombres nuevos, esas mujeres nuevas  creadas por Dios a su semejanza dándoles la justicia  y la santidad que procede de la verdad.